Hola! Bueno Dévora, yo hablo de mi experiencia. y ésta se corresponde plenamente con lo que ya dije en el otro post.
Las mujeres dominicanas tienen un humor terrible, son muy desconfiadas, pero no solo con sus novios o maridos, sino con todo el que pase o la que pase cerca de ellas. Aún no se me ha dado el caso de pasar delante de alguna y que me dirija una sonrisa, ni siquiera tratándose de dependientas. Te miran todas como perdonándote la vida, y solo si tú sonríes, y yo lo hago muchísimo, algunas puede que te sonrían a ti.
Aparte de todo esto, tienen algo en común con sus hombres y es que no se puede confiar en ninguna de ellas. Y que conste que no me gusta generalizar, pero es que es la verdad. Parece que en RD no hay formalidad de ninguna clase. Si te dicen que harán tal o cual cosa, te puedes quedar esperando sentada para no caerte, que solo si les conviene en el momento que sea lo harán, pero son bastante egoistas e interesadas.
Algunos se empeñan en atribuir estos "atributos" a la situación económica del país, pero ciertamente, este comportamiento se repite en todas las esferas sociales. Además, en otros países sí pasan hambre de verdad, muchísimo más de lo que pueda imaginar un país como RD y sus habitantes no cometen fechorías del tipo que se ve en los hoteles o fuera de ellos.
Y, por último, claro que cuidáis lo que es "vuestro", es decir, a vuestro novio o marido. Y hacéis muy bien porque son todos una panda de haraganes sinvergüenzas, infieles y egoistorros. Eso sí te digo, yo tuve un solo novio dominicano, y según él me dejó por desconfiada y celosa. La realidad es que era un impresentable al que no le convenía para nada una tía espabilada como yo, y por eso me mandó a la mierda. Aparte de que luego descubrí que nunca tuvo interés alguno en mí. Yo sí intenté cuidar lo que pensaba que tenía, e incluso estaba dispuesta a dejar mi trabajo y mi carrera en mi país por ir a aventurar allí.
Los dominicanos que dejan su país lo hacen muy "alegremente", teniendo en cuenta siempre que es duro dejar el país de uno. Pero coño, es muy fácil pasar de malo a bueno, lo jodido es pasar de bueno a malo o a no se sabe qué, y así quise hacerlo yo, si no llega a salvarme a tiempo el asqueroso del dominicano que me tocó en gracia.
Ninguna dominicana jamás podrá hablarme a mí de que ellas son más cariñosas, cuidadosas o entregadas con sus parejas; ya quisieran los hombres dominicanos, y más el cerdo al que me he referido, encontrarse con una tía que dé tanto a cambio de nada.
Y que conste que a pesar de todo me encanta RD, pero no su gente. Están bien para hablar o bailar, pero de amistad o más que eso nada de nada. Siento tener que decir todas estas cosas, pero lo que viví allí me ha llevado a ver claramente cómo son las cosas.

Un saludo