Hola!!! Muchas gracias por los ánimos Ernesto y Dévora. Ambos habéis respondido a mensajes míos en este y otro tema y por ello debo confesaros que abejita y pelusina somos la misma persona, es decir, yo.
La misma que ahora estudia el español dominicano para su Tesis Doctoral, la misma que habla como lo hace de la mujer dominicana, y la misma que os contó lo que me ocurrió con el subdirector del hotel.
No me gusta ofender a nadie, y no quiero que Dévora, por ejemplo, se pueda sentir ofendida por los comentarios que he hecho acerca de la mujer dominicana, y también del hombre.
Sí es cierto que en RD, cuando peor lo estaba pasando, e iba contando por todos los lados mi historia, la gente dominicana me daba ánimos, y me dí cuenta de que allí no se sufre eternamente por un amor, y que más pronto que tarde, se sustituye al "amor" perdido por otro; no como yo, que aún no me he recuperado del todo y encima tengo la moral de volver este verano para ver al cerdo ese y a la novia, y quizás incluso para humillarme de nuevo (espero tener la fuerza de no hacerlo nunca más). Creo que sí me libré de un hombre que me hubiera hecho la vida imposible, aunque cuando pienso que con esta novia lleva ya un año y medio (que yo sepa

me da por creer que la que no valía por celosa y preguntona era yo. Pero es que coño, una tiene que ser de piedra para que le pase lo que a mí me pasaba y no preguntar. En fin, supongo que todo se reduce a lo siguiente: "él nunca me quiso, creyó que el juego no se le iría de las manos porque pensaba que yo era una zorrona cualquiera y cuando se dio cuenta ya era tarde, porque yo sí dije la verdad desde el comienzo acerca de mis sentimientos e ilusiones".
En fin chicos, gracias por leer esto. Ah, Ernesto, ya se me está pasando el agilipollamiento jaja. En breve, pondré una buena cantidad de dominicanismos que me voy encontrando; más los que encuentre en el viaje que haga a fines de este mes.
Un beso.
