Mi esposo es español, y después de amargas experiencias con dominicanos, yo no cambio a mi español por ninguno.
Y yo soy español y divorciado de una española y a pesar de la fama de busconas que tienen las dominicanas estoy enamorado de una morenita que hoy no es mi esposa porque desgraciadamente ella me quiere pero no esta enamorada de mi, pero si me amara como yo a ella no la cambiaría por ninguna mujer del mundo.
O sea, quiero decir que aparte de las diferencias culturales y las dificultades que ello conlleva, en definitiva todos buscamos la pareja que nos haga feliz, sea de donde sea, porque en todas partes hay gente buena, mala y regular, todo está en dar con la persona adecuada.