RD importa más del 50% del pescado de consumo El año pasado las importaciones alcanzaron 29,606 toneladas. La producción local fue de 14 mil toneladas.
A pesar de que República Dominicana forma parte de una isla que cuenta con fuentes de agua y recursos naturales, las importaciones de diferentes productos pesqueros alcanzaron 29,606 toneladas en 2008, muy por encima de las 14 mil toneladas que se produjeron. De acuerdo con el director ejecutivo del Consejo Nacional de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA), Ricardo Colón Álvarez, el monto de las importaciones fue de US$78.2 millones. El país importó más del doble del marisco y del pescados de diferentes especies en relación con la producción nacional (14 mil toneladas), de las cuales el 90% correspondió a la pesca de captura en el mar, presas y ríos, y tan sólo 10% provino de la acuicultura o pesca de cultivo.
Los productos pesqueros importados llegan de Estados Unidos, Noruega, Canadá y Tailandia, indica el CODOPESCA en un informe sobre Comercialización y Consumo de Productos Pesqueros en el país. Datos suministrados por el director de dicha institución agregan que las exportaciones de mariscos y pescados tan sólo fueron en 2008 de 50.5 toneladas, equivalentes a US$1.7 millón, y tuvieron como destino principal EE.UU. El organismo estatal fue creado mediante la Ley 307-04 de Pesca y Acuicultura para regular las actividades de extracción, comercialización y la investigación de recursos pesqueros. Desde hace décadas el sector privado y diferentes instituciones estatales han emprendido proyectos para fomentar la crianza de peces y mariscos, pero los esfuerzos han acabado fracasando. El presidente de la Asociación Dominicana de Acuicultores (ADOA), Máximo Nicolás Goico, recuerda que el sector tuvo su mayor repunte a finales de la década de 1980 y para 1990 el país contaba con alrededor de 70 granjas en diferentes puntos del país, principalmente en Monte Plata, con 39 instalaciones.Aparejos de pesca en Cabeza de Toro
Entonces, hubo apoyo y financiamiento de instituciones estatales y de organismos internacionales para el cultivo de camarones marinos y de agua dulce, tilapia y carpas. “Se arrancó, pero con mucha deficiencia por parte de los productores y de los mismos técnicos. No había mucho conocimiento del sector y eso hizo que aquellos proyectos fracasaran”, expresó Nicolás Goico, quien está en el proceso de reactivación de su granja, ubicada en Bayaguna, para la producción de alevines y engorde de tilapias. D e s c e n s o . E l D i a g n ó s t i c o d e Acuicultura Dominicana 2006 consignado en el Plan Estratégico para el Desarrollo de la Acuicultura, indica que para ese año el número de granjas había descendido a 14 y de los demás proyectos sólo quedaron las instalaciones. Según Nicolás Goico en la actualidad hay 17 proyectos acuícola, de los cuales 16 están afiliados a la ADOA. Una lista del Departamento de Acuicultura de CODOPESCA, suministrada por su encargada, la bióloga Emperatriz García, registra a 32 acuicultores en diferentes puntos del país con proyectos comerciales. El documento no registra a productores de consumo.
Detalla que ocho proyectos están activos, nueve están reanudando sus actividades y 15 están inactivos. Por lo menos dos de estos proyectos son propiedad de extranjeros. En Barahona, Industria Nacional Agropesquera, propiedad del italiano Estéfano Giangi produce camarón marino en jaulas. En Salinas, Peravia, Maricultura Caribeña, del canadiense Mark Pemberton, produce cobia, pompano y lubina (sea bass). A pesar de todos los tropiezos y fracasos del sector, Nicolás Goico confía en que varios de los proyectos pueden ser rescatados.
La ADOA espera por un financiamiento de RD$6 millones mediante un convenio que firmó la asociación con la Misión Técnica de Taiwán, que tradicionalmente ha colaborado con el sector. Según Nicolás Goico, el administrador del Banco Agrícola, Paíno Abreú, se comprometió con la ADOA para lograr un financiamiento de RD$5 millones para el año próximo. Indica que esos fondos permitirán el rescate de unas 25 instalaciones pequeñas.
Cifras de la ADOA estiman la demanda de financiamiento del sector en unos RD$50 millones al año, con los cuales podrían rescatar alrededor de 50 granjas pequeñas y medianas. Para el sector pesquero el Banco Agrícola había desembolsado al 30 de junio RD$27.5 millones, según el relacionista de la institución José Mercedes. Sin embargo, Nicolás Goico precisó que esos recursos están destinados mayormente para pescadores en el mar y que no pasan de tres los acuicultores con financiamiento.
La pesca de captura.
El director del Departamento de Pesca de CODOPESCA, Gilberto Grullón, indicó que en el país hay 10 mil pescadores que se dedican básicamente a la pesca artesanal. “Apenas existen algunas embarcaciones en Puerto Plata que hacen una pesca de más altura, que podríamos decir semi-industrial”, dice Grullón.
El biólogo señala que la actividad pesquera en el país es poco productiva y que si bien en el mar las especies son diversas, los volúmenes para captura son bajos, debido a que las aguas del mar tienen pocos nutrientes. Sobre el tema, García, la encargada del Departamento de Acuicultura del CODOPESCA, también menciona la contaminación de las aguas como uno de los factores por los que la producción ha ido mermando. Según el informe Situación Mundial de la Acuicultura y la Pesca 2004 de la FAO, la producción pesquera disminuyó ligeramente en - 1% respecto de 2002. Sin embargo, refiere que la cantidad total de pescado para el consumo aumentó y se situó en 103 millones de toneladas. La FAO agrega que la disminución de la pesca de captura en el mundo fue compensada parcialmente por la acuicultura. El ingeniero en acuicultura e investigador del Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IDIAF), Patricio Mena Farías, manifiesta que ese renglón produce actualmente más del 30% de la pesca mundial. El IDIAF ejecuta un proyecto experimental para mejorar la producción de peces y de camarones en el país, y a la vez incentivar el consumo. Cuenta con tres estaciones ubicadas en Santiago, Higüey y El Salado, en Bahoruco.
La estación de Santiago fue inaugurada en 2005 para la investigación y producción de alevines con el fin de abastecer a los productores y a las presas. La producción oscila entre 15 y 20 mil alevines mensuales de tilapia, carpas, pacú y mero basa. De acuerdo con el IDIAF, la estación fue construida mediante una inversión de RD$40 millones, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).
Mientras tanto, en la estación experimental de Higüey se realizan investigaciones y cruces genéticos con tilapias para mejorar la producción. La de El Salado, en Bahoruco, se dedica a la investigación y la producción. La estación de Santiago fue inaugurada en 2005 para la investigación y producción de alevines con el fin de abastecer a los productores y a las presas.
La producción oscila entre 15 y 20 mil alevines mensuales de tilapia, carpas, pacú y mero basa. De acuerdo con el IDIAF, la estación fue construida mediante una inversión de RD$40 millones, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI). Mientras tanto, en la estación experimental de Higüey se realizan investigaciones y cruces genéticos con tilapias para mejorar la producción. La de El Salado, en Bahoruco, se dedica a la investigación y la producción.